FOUCHE EL GENIO TENEBROSO STEFAN ZWEIG PDF

Pero ha sabido aprovechar bien este tiempo. El tigre de Lyon se ha convertido en roedor paciente, capitalista cauto, prestidigitador del tanto por ciento. Con esto se divierte y entretiene, sin compromiso, su genio intrigante; pero no le satisface plenamente. Se deja convencer por Talleyrand y, a costa de la ruptura del Derecho internacional, manda traer entre gendarmes al Duque de Enghien de territorio neutral y le hace fusilar.

Author:Nami Dur
Country:Mali
Language:English (Spanish)
Genre:Relationship
Published (Last):8 September 2008
Pages:76
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ISBN:454-8-20212-450-6
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No se adivina ni con la mejor voluntad. Sesenta y tres de sus amigos, que osaron defenderlos, han sido desterrados. Pero, no obstante, uno hay que se atreve a hacerlo. Y el presidente le concede la palabra. Pero al final del discurso no se mueve ni una mano. Desde que el verdugo oprime con su garra en sus filas, como Polifermo, tan pronto a la izquierda como a la derecha; desde que la guillotina se yergue amenazante como una sombra azul tras sus palabras, prefieren callar Como una niebla pesada gravita el miedo gris sobre sus caras.

Y nada rebaja tanto al hombre, y particularmente a la masa, como el miedo de lo invisible. Sin duda alguna, una idea grande y pura radica en el Robespierre de Las primeras hostilidades las inicia Robespierre. Inmenso aplauso premia el grandioso discurso de Robespierre. Nadie sabe claramente lo que quiere, lo que proyecta, lo que va a hacer este hombre insignificante y atareado, que urde y trama por todas partes.

Esta derrota tiene que ser vengada con sangre. Mejor volver a la oscuridad, mejor dejarse vencer y mientras tanto ganar tiempo.

Tiempo precioso. Sobre esta carta se echa Robespierre como sobre una presa. Ya desde las primeras palabras se ve que Robespierre no quiere herir a su enemigo: quiere matarle. No quiere humillarle, sino aplastarle. Comienza con tranquilidad fingida. Aunque estas palabras anuncian claramente una sentencia de muerte, obedece la Asamblea a Robespierre. Ya no duerme en su casa, en su propia cama, por miedo de ser sacado, como Danton y Desmoulins, a medianoche del hogar por los gendarmes. Invisiblemente esta cercado, trabado en sus movimientos, entregado ya al cuchillo.

Lleva en realidad la cabeza prestada sobre sus hombros. Ese veneno horrendo, enervante, aniquilador de almas, el miedo, paraliza su voluntad. Pero siempre ha sido el secreto del veneno el encerrar virtud curativa si se le sabe destilar, si se estrujan sus fuerzas ocultas.

En fin, todos tiemblan; todos temen un posible ataque; ninguno se siente lo bastante puro para responder plenamente a las exigencias demasiado severas que Robespierre pide a la virtud ciudadana. En muchas, en las mas superficiales, ni se le nombra. Ha estado en su verdadero papel. En este momento pone la Providencia, mas genial que todos los poetas, un peso decisivo en el platillo de la balanza oscilante.

En vez de dedicarse a ella y respirar su aliento expirante, ha de correr sobre brasas, ir de un diputado a otro, mentir, implorar, conjurar, defender su propia vida. Estas pruebas endurecen. Y esta frase fue pronunciada el 7 de Termidor. De madrugada ya pesa el cielo despejado de julio, ardiente, sobre la ciudad despreocupada.

Todos vacilan y se sobrecogen. Se ha ataviado solemnemente, como para la fiesta aquella del Ser Supremo. Por eso cesan repentinamente, como cortados, charlas y murmullos en los bancos. Los mira cara a cara. Pero hay uno a quien no ve. Por lo pronto no se mueve ni una mano. La incertidumbre pesa sobre todos. Nadie se opone. Los cobardes se agrupan poco a poco, se agavillan y se unen en un acto de valor desesperado; uno tras otro culpan a Robespierre de haber formulado sus declaraciones y sus amenazas demasiado confusamente: que diga, por fin, con claridad, a quien acusa efectivamente.

En un cuarto de hora ha variado la escena; Robespierre, el agresor, se reduce a defenderse, debilita su discurso en vez de reforzarlo, declara no haber acusado a nadie ni culpado a nadie. No se sabe. Ala luz de la luna la noche sofocante de julio brilla, pulida, la guillotina. Ambos partidos preparan la lucha final. Hay que estrangularlos antes de que puedan hablar, antes de que puedan acusar.

A las seis de la tarde todo esta decidido. Se ha dado caza a la pieza mayor. A la tarde siguiente rueda el carro camino de la plaza del suplicio. Y se envuelve en silencio. Tiene -lo sabe muy bien- que seguir un movimiento de flujo o de reflujo. Tras su ancha espalda de proletario se puede uno esconder bien. No, no conoce a Babceuf mas que de vista, condena sus exageraciones Se bate en retirada con la mayor celeridad. Apenas se ha quitado de encima las imputaciones que le hace Lyon, se presentan Nevers y Clamency.

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JOSE FOUCHE EL GENIO TENEBROSO PDF

A pesar de la cantidad de datos que aporta, la manera como la conduce y se mete en el personaje y da razones a sus actitudes, es por ello algo novelada. Aug 28, Philippe Malzieu rated it it was amazing. Lists with This Book. Zwar immer noch faszinierend.

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